miércoles, 17 de junio de 2015

¿Qué ve?

¿Qué ves ahí arriba?, le pregunto.
—Estrellas y punto.
Pero nada me habla de suspiros,
que volando se enredaron en el cielo,
nada de los guiños cautivos
cuyas almas habitan en luceros.

¿Qué ves en el mar?, le pregunto.
—Agua y punto.
Pero nada me habla de la danza de sus olas,
de su embrujo perfumado de sal,
nada de la melancolía de las farolas
que vierten en la noche su luz de cristal.

¿Qué me ves en la mirada?, con temor, le pregunto.
—Ojos y punto.
Pero nada me habla de la desmedida pasión
que tatúa su yerma piel de madrugada,
nada de mis errantes pasos por sus lunares,
ni de las descoloridas sábanas de mis mañanas.

M. ª Carmen Valenzuela Marín

No hay comentarios:

Publicar un comentario