viernes, 28 de agosto de 2015

Que no se joda el amor ;)

Cuando el amor impera
no existen años,
sino primaveras;
no hay color
que tizne en el corazón
una frontera;
tampoco una condición,
que con mayor o menor parné,
manche con interés de papel
quien de verdad ama
con sus carnes y su vida entera;
ni dos sexos por igual
que no puedan cantarle al mundo
su pasión acompañada
de una irisada bandera.

M. ª Carmen Valenzuela Marín

viernes, 14 de agosto de 2015

Para un amigo ;)

Yo no soy aquella que espera de ti una promesa de amor,
ni un para siempre tatuado en el viento.
Yo no quiero poemas, ni cartas, ni primaveras
cortadas de un jardín perecedero.
Yo no quiero ir de tu mano,
ni una casa a la que llamemos hogar.
Yo no quiero portar una alianza con tu nombre en el dedo,
ni ser la mujer que te espere tras la puerta al entrar.
Yo no quiero ser tu pan de cada día,
ni que rindas cuenta a la infecta rutina.
Yo no quiero San Valentines, ni aniversario ideal.
Yo no quiero ser la madre de tus hijos,
ni tu compañía en una cena familiar.
Yo solo quiero ser tu ruina,
la vía de escape de tu realidad.
Yo solo quiero que te pierdas conmigo.
a cien kilómetros de este lugar…
Solo quiero ser tu amiga,
huir de ti, y que tú huyas de mí,
para luego volvernos a encontrar.
Quiero ser el caos donde te refugies,
una especie de búnker cuando no puedas más.
Yo no quiero que me quieras,
tampoco yo haré por quererte,
y en caso de querernos la mentira es lo mejor.
El amor es un terreno pantanoso,
donde al final termina por hundirse uno de los dos.
Tan solo quiero dar tumbos contigo,
de motel en motel,
desgastar haciendo el amor
cada rincón de esta ciudad.

M. ª Carmen Valenzuela Marín

jueves, 13 de agosto de 2015

Versos libres VI

Y en lugar de la cartera, quisiera robarte la vida entera.
Pero es un mal negocio apostar por el amor,
con las hormonas a flor de la traición.
Dos corazones de paso en una ciudad tan diminuta,
que al final del cruce se vuelven a confundir.
No, no es una buena inversión
en los tiempos que corren,
apostar por el amor.
Y es por eso, que desecho
el amago de promesa en el nunca jamás.
Y es por eso que pretendo
saquearte cada beso,
cada sonrisa,
cada caricia,
que me permitan tus impulsos
cuando te invite desafiar al azar.
Y si la valentía se anima un rato
dejamos los miedos aparcados
y nos arrojamos al ring de boxeo,
que es el colchón.

M. ª Carmen Valenzuela Marín

miércoles, 5 de agosto de 2015

Es la historia

Déjame contarte una historia
donde nunca érase una vez:
tú eras el perfecto escapista
y yo un pez muerto de sed.
Tú, prófugo del compromiso;
yo, el deseo mismo tras tu piel.
Tú, burlador de golondrinas;
yo, la luna de hiel.
Tú, la cruel indiferencia;
yo, camino de versos al son de tus pies.
Nosotros, el quizá del mañana,
el pero del hoy,
el imposible de ayer.
Ahora ignoro tus desplantes,
mentiría si dijera que me duele el corazón.
Solo digo que en la historia
esta loca muere por tu boca,
y este cuerpo reclama tu sudor.

M. ª Carmen Valenzuela Marín