sábado, 25 de octubre de 2014

Los kens para las barbies, yo quiero un hombre

Maestro de la seducción,
de corazón polígamo y amor de garrafón.
Experto en envenenar los sueños
de quien te quiere con y sin SsangYong.
Licenciado en anatomía,
ignorante en asuntos de compasión.
Señorito de cantimpalo,
que hace galas de amar con efecto de neón.
Cazador de golondrinas,
caballero sin vocación.
Traficante de promesas,
el amante traidor de un culebrón.
Forense que precintó
mi alma cerrada por defunción.


Mª Carmen Valenzuela Marín

No hay comentarios:

Publicar un comentario